por Justi Muñoz
Dejémonos de banderas y símbolos que dividen más que unen y usemos las manos para abrazar y los labios para dialogar, reír y besar.
Cada día ando más cansado de la política oportunista de viejas glorias que nos dicen lo que hay que hacer como si fuesen el nuevo testamento, no quieren perder la primera linea y siempre están para dar a entender lo mucho que aún mandan, cuando realmente pintan poco en los corazones de las personas de a pie. Fueron importantes, y se añora aquellos años en que defendían realmente a la sociedad y no a sus intereses.
En política, como en todo en esta vida, es necesario escuchar las opiniones de las personas que son maestras en lo suyo, sus experiencias y su sabiduría nos ayudará a tomar nuevas decisiones.Pero hay que distinguir entre quienes son maestros con ganas de aportar y quienes usan su maestría para lucro propio y se apartan de sus idearios originales, amoldan su ideario a su bolsillo y a su interés.
Estamos en un momento de necesidad de una nueva clase política que salga de entre la gente y que lideren a la gente.