Justi Muñoz
16 de diciembre 2011
Cada día es más evidente, ya no hay duda que la situación actual no es casual. El engorde de la economía y la creación artificial de necesidad de gasto con hipotecas sobre bienes sobre-valorados no es producto del azar, ni de lo imprevisto, sino de un golpe de estado económico en toda regla.
Primero se crea la necesidad y después
se genera el problema que atenaza y encarcela a los países. Se provoca el endeudamiento en lo público y en
lo privado, se rebaja la credibilidad, aumentan los intereses y los países y
sus gobiernos quedan a expensa de quienes han prestado el dinero.