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7 may 2026

Bernardino, el fraile nacido en Minaya que lucho contra las injusticias en el siglo XVI.

Por Justi Muñoz 

Fray Bernardino de Minaya: El Minayero que cambió la historia desde el corazón de La Mancha 

​Hay historias que parecen destinadas al olvido, pero que contienen la semilla de la libertad universal. Para todos los que nos sentimos orgullosos de nuestras raíces, hoy quiero hablaros de un minayero que, en el siglo XVI, se enfrentó a los hombres más poderosos de su tiempo para defender una idea sencilla pero revolucionaria: que ningún ser humano merece ser esclavo.

​Hablamos de Fray Bernardino de Minaya, una figura cuya importancia ha sido rescatada magistralmente por el historiador Daniel Sánchez Ortega en su obra “Fray Bernardino de Minaya y su tiempo”, fuente principal de este relato.

​Un minayero en la vanguardia de la justicia

​Bernardino nació en nuestra Minaya (Albacete) hacia 1485-1489. Tras profesar como dominico, su destino cambió en 1527 cuando marchó a las Indias. Allí, en México y Nicaragua, no solo se dedicó a la fe, sino que se convirtió en el principal enemigo de la "evangelización a golpes".

​Su valentía fue asombrosa. Se atrevió a viajar al Perú para encarar al mismísimo Pizarro. Armado solo con las ordenanzas del Emperador, consiguió detener incursiones militares y frenar la esclavitud de muchos indígenas. ¿El precio? Los colonizadores le retiraron el sustento y tuvo que sobrevivir de limosnas mientras era repudiado por sus propios compatriotas.

​El desafío al Emperador y el triunfo en Roma

​El momento cumbre de su vida llegó cuando el Consejo de Indias ordenó la venta de diez mil indígenas como esclavos. Bernardino, indignado, cruzó el océano. Al no encontrar al Rey en España, y gracias a la mediación de la Emperatriz, partió hacia Roma para ver al Papa Paulo III.

​Bernardino convenció al Papa con la verdad de lo que había visto. El resultado fue la famosa Bula Sublimis Deus, un documento que hoy es la base de los Derechos Humanos. En ella, el Papa sentenciaba:

"Los indios son verdaderos hombres... no pueden ser privados de su libertad por medio alguno... y no serán esclavos".

​Un castigo que valió una libertad

​Bernardino fue un estratega audaz: envió la Bula directamente a los obispos de América antes de que el Emperador Carlos V pudiera detenerla. Aquel "desplante" a la corona le costó caro. El Emperador logró anular la bula meses después y Bernardino fue recluido dos años en un convento y condenado a predicar en la cárcel de Valladolid, prohibiéndosele volver a América.

​Sin embargo, el "daño" a la injusticia ya estaba hecho. Su texto influyó en las Leyes Nuevas y en los escritos de Francisco de Vitoria en Salamanca, padres del Derecho Internacional moderno.

​Un legado de orgullo para Minaya

​Fray Bernardino murió en el olvido oficial, pero su obra sigue viva. Nosotros, minayeras y minayeros, debemos reivindicar su nombre. No fue solo un fraile; fue el hombre que demostró que desde un pueblo de Albacete se puede tener la fuerza moral para cambiar las leyes del mundo.

​Como bien recoge Daniel Sánchez Ortega en su estudio, es hora de que la Historia con mayúsculas le devuelva el lugar que le corresponde. ¡Un precursor de la libertad nacido en nuestra tierra!

Fuente: Basado en las investigaciones de Daniel Sánchez Ortega en su libro "Fray Bernardino de Minaya y su tiempo".

https://muydeminaya.jimdofree.com/patrimonio-cultural-personajes-y-hechos-hist%C3%B3ricos/personajes/fray-bernardino-de-minaya/